Introducción:
El plan de Dios para el hogar es que los esposos sean esposos de tiempo completo, disponibles para su esposa las 24 hrs., los 7 días de la semana, los 365 días del año. Howard Hendricks dijo: si tu cristianismo no sirve en casa, entonces no sirve. Así que debemos concentrarnos en ser buenos esposos.
I. Un Sólido Compromiso “Vosotros, maridos”.
a. Un esposo es un hombre casado.
1. Todo hombre casado está comprometido a ser un hombre de una sola mujer.
2. Recordemos que hemos jurado ser el uno para el otro ...hasta que la muerte nos separe.
3. Nuestra esposa no debe ser la primera mujer en nuestra vida: debe ser la única mujer en nuestra vida.
b. La relación con nuestra esposa toma prioridad sobre cualquier otra relación.
1. Cualquier otra cosa que irrumpa esa relación está en el lugar equivocado.
2. Es imposible servir a Dios en el ministerio cuando se ha fallado en el hogar.
II. Compañerismo “Vivid con ellas”.
a. Muchos matrimonios sufren hoy simplemente por no pasar tiempo juntos.
b. Pasar tiempo con ella, es compartir intereses comunes, hacer cosas ordinarias.
c. Las relaciones sólidas se construyen pasando tiempo juntos.
III. Comprensión “Sabiamente”.
a. Pedro usa un palabra que significa "entendimiento".
b. El matrimonio requiere sensibilidad.
c. Debemos estar sensibles a sus sentimientos. No hay que ignorarlas o hacerlas de menos.
d. Las quejas más comunes de las mujeres: "no me escucha, no me mira, no me entiende".
IV. Consideración “Dando honor”.
a. Debemos respetarla como mujer.
b. Es nuestra responsabilidad amar a nuestras mujeres resaltando sus cualidades como mujer.
c. Nunca debemos dejar de mimarlas, de galantearlas, de enamorarlas, de lanzarles piropos.
d. Debemos mostrarles que estamos para protegerlas.
e. Debemos también alabarlas por lo que hacen: la comida, la ropa, cuidado de los niños.
f. Debemos respetarla como una mujer cristiana, “coherederas de la gracia”.
g. Debemos ministrarla, apoyarla y sostenerla espiritualmente. Es nuestro deber enseñarles la Palabra y orar por y con ellas.
Conclusión:
Es tan importante para Dios que los esposos mantengamos una saludable relación espiritual y conyugal con nuestra esposa que está dispuesto a interrumpir su relación con nosotros si fracasamos en vivir en una relación amorosa, cuidadosa y sabia con ellas.